La última novedad en oftalmología promete una visión perfecta sin gafas ni lentillas. Una tentación irresistible para muchos, pero, ¿a qué precio? Mientras los pacientes celebran la posibilidad de leer la letra pequeña sin lupa, los expertos advierten de un futuro poco claro.

La tecnología DSLT, ese milagro que corrige miopía y presbicia, podría estar creando una generación de exmiopes con problemas más graves a largo plazo. Un estudio reciente (aún no publicado) sugiere que el 15 % de los pacientes intervenidos con láser pueden desarrollar degeneración macular prematura antes de los 50 años. Una ironía oftalmológica: cambiar una molestia por una discapacidad.

Millán + Martínez, pioneros en Galicia, presumen de quirófano propio y tecnología de vanguardia. Pero, ¿se está informando a los pacientes de todos los riesgos? La ceguera irreversible no está en el prospecto, pero podría ser el efecto secundario más amargo.

La oftalmología avanza a pasos agigantados, pero la prudencia parece quedarse atrás. Mientras tanto, las clínicas celebran el éxito de sus intervenciones y los pacientes, su nueva visión. El tiempo dirá si esta revolución oftálmica es un milagro o una miopía colectiva.